Santiago tiene algo. Está presente en todas partes, no sólo en el Camino de Santiago. Hay representaciones del apóstol en la Iglesia de Santiago, en el Prado, en Toledo, en varias ciudades y pueblos por toda España. Se lo menciona incluso en el Quijote, otro pilar de la cultura española. Lo más interesante para mí es que tiene varias caras dentro de España; es Santiago Apóstol, Santiago el peregrino y Santiago Matamoros. Es fascinante pensar en la evolución de la imagen de Santiago, desde sus inicios hasta hoy. Creo que uno puede equivocarse y pensar que la imagen de Santiago Matamoros es la más importante, si se piensa en las esculturas y retablos más grandiosos; muchos suelen ser del guerrero Santiago. Sin embargo, después de esta clase y de aprender la historia, me queda muy claro que la imagen más antigua de Santiago es de protector y del peregrino, no de guerrero. Además, se dice que su cara al mundo es la de Santiago el peregrino (o el penitente).
Siento que aunque empezó como un proyecto político y religioso para engendrar unidad dentro de los pequeños reinos cristianos, tomó una vida propia. Se fue creciendo a través del Camino y de los varios leyendas (del Virgen del Pilar, de la Batalla de Clavijo) hasta simbolizar la nación de España y representar la idea de la Patria. Incluso cuando los españoles lo llevaron a América como símbolo de su conquista de los indios, éstos vieron un símbolo para ellos también, no de derrota, sino de protección. Lo tomaron como un símbolo para ellos mismos también, y todavía hoy hacen sus propios celebraciones en su honor y tienen su propia iconografía. Te hace pensar…Santiago tiene algo y inspira esperanza, representa una identidad común y en su esencia, crea un sentido de protección. Me imagino que eso es parte de lo que hace el Camino también; te deja reflexionar y sentirte parte de un fenómeno especial. He disfrutado mucho de la clase y tengo mucha ilusión de hacer, POR FIN, mi parte del Camino en mayo, después de las clases. Por última vez, ULTREYA!
--¿Dónde está la iglesia? Estamos en la calle Santiago, en la Plaza de Santiago...
--La iglesia tiene que ser ese edificio allí!
Así fue más o menos la conversación entre Julie y yo cuando visitamos la iglesia de Santiago esta mañana. Lo interesante es que de repente, la encuentras, una iglesia que no parece una iglesia hasta que lo mires desde enfrente. Tiene más la pinta de unos dormitorios, pero luego ves las conchas y la cruz de Santiago arriba de las ventanas en la fachada. Y claro, el letrero que pone los horarios de misa.
Entramos en la iglesia con las cámaras listas, preparadas para grabar para siempre todas las imágenes de Santiago. No nos decepcionó. La primera cosa que vimos detrás del altar fue una enorme pintura de Santiago Matamoros a caballo, bastante fácil de identificar. Sin embargo, una vez que empezamos a ver el resto de la iglesia, fue un poco más difícil saber exactamente quiénes eran todas figuras en las pinturas, las pequeñas estatuas. Pero tuvimos suerte. Estábamos comentando una pintura cuando una señora que estaba sentada al lado nos dijo que era de San Juan Bautista. Empezamos a hablar con ella y le dijo Julie qué hacíamos en la iglesia. Unos minutos después, ella vino con un cura que luego nos dio un gran tour de la iglesia y aprendimos un montón!
La primera cosa que nos dijo fue que originalmente había dos iglesias distintas en la misma plaza, una para San Juan Bautista y la otra para Santiago. Sucedió que combinaron las dos iglesias y ahora, aunque el altar y la cúpula se dedica a Santiago, en los dos lados, uno se dedica a San Juan y el otro a Santiago. Fue increíble la cantidad de información que tenía el cura, y se quedó con nosotras explicando todo. Lo que más me impresionó de la iglesia fue la cúpula, que muestra cuatro escenas de Santiago: la llamada de Santiago y Juan por Cristo, la predicación de Santiago, la decapitación de Santiago, y el traslado de sus restos a Finesterre. Estaba muy emocionada de ver todas las imágenes que muestran exactamente lo que hemos hablado en clase de la creación del mito de Santiago. La verdad es que, aunque es muy pequeña y escondida la iglesia, a mí me gustó muchísimo, me hizo sentir muy cómoda.
Bueno, además, no sabía que la figura de Santiago el peregrino, con el bastón y las conchas, originalmente no se llamaba Santiago el peregrino; se llamaba Santiago el penitente…tiene sentido si piensas que la peregrinación era todo un viaje de penitencia, de acercarse a Dios y a la vida humilde de Cristo. Ah, y hay un dato más que es muy importante en cuanto a la ubicación de la iglesia y su importancia en el camino que descubrimos hoy también…pero hay que dejarlo un poco misterioso de momento…espero que a vosotros también os gusta la iglesia!
Dentro de dos días, estaremos empezando nuestro viaje. Por un lado, estoy emocionada por poder ver parte del fenómeno que hemos estado estudiando durante estos meses. Pero además, me hace falta una salida de Madrid; necesito apagar el móvil y estar lejos del Internet durante un ratito, aunque tengo que confesar que me encantaría poder escuchar música ☺. He estado muy ansiosa últimamente y creo que unos días caminando y haciendo un poco de ejercicio me beneficiará muchísimo. Aunque estaré muy cansada cada día después de tanto caminar, será ese tipo de cansancio que me hará sentir contenta conmigo misma. Además, me interesa mucho conocer a otras personas que vemos en el camino.
Por otro lado, claro que tengo mis preocupaciones; siempre ocurre antes de una nueva experiencia de este tipo, especialmente cuando no sé si tengo todo lo que necesito. Estoy un poco preocupada porque las botas que tengo, aunque las he llevado varias veces, pueden ser incómodas, sobre todo después de descansar y luego empezar a caminar de nuevo. Y el tiempo… Mañana necesito comprarme un poncho por si llueve. Me encantaría que el tiempo estuviera como en nuestras caminatas por Madrid, pero no creo que esto pase. Bueno, voy a intentar prepararme para lo peor: el frío, la lluvia, y la nieve. De hecho, prefiero la nieve a la lluvia. Por último, me hace falta un poco más de preparación mental porque es seguro que tengo algunas cosas sobre las que necesito reflexionar…¡Ultreya!
He ido en dos de las caminatas en la Casa de Campo que hemos hecho en grupo durante los fines de semana en los últimos meses. La verdad es que me han ayudado muchísimo en cuanto a subirme el ánimo y la energía durante el día. Y claro, me han servido para pensar en cómo será el camino cuando lo hagamos este fin de semana. Sin embargo, después de hacerlas, me he quedado un poco nerviosa también, sobre todo porque hemos caminado, como mucho, dos horas y pico, en unos días de tiempo estupendo, sin todo el peso que tendremos en el Camino, y con la posibilidad de ir inmediatamente a VIPS para comer después y luego de ir a casa para echar la siesta. Hombre, sé que voy a poder hacer el Camino, pero me estoy dando cuenta de que me va a exigir mucho más de lo que antes pensaba, y sobre todo si hay muchas cuestas!
Físicamente, las caminatas en la Casa de Campo sí me acostumbraron a las botas y al peso de la mochila, aunque también me he dado cuenta de que son imprescindibles las tiritas! Además de preparar el cuerpo, las caminatas me han hecho pensar en el tiempo que voy a pasar con los compañeros de clase. Después de caminar dos horas cada vez con todos, creo que este fin de semana juntos, caminando cinco horas al día, durmiendo en albergues y comiendo en el camino, va a ser una experiencia que nos hará sentir más parte de un grupo. Me parece que esta idea de caminar juntos con personas que ya conocemos choca un poco con la idea del camino como una reflexión personal e individual, pero aun así, lo de poder compartir esta experiencia también es algo único. Para mí son importantes los dos elementos: el de poder pensar en tus propias razones por hacer el camino, y el de compartir la experiencia con otras personas.
Segunda entrada: El credencial del peregrino
Ally, Adrienne, y yo fuimos al Arzobispo de Madrid para sacar nuestros credenciales del Camino de Santiago. Yo estaba un poquito preocupada que me no me iban a dejar hacer el Camino porque no tengo motivos ni religiosos ni espirituales (una preocupación irracional, lo sé). Sin embargo, mis preocupaciones no tenían mérito y el proceso fue muy fácil. Tuvimos que esperar media hora porque el cura había ido a misa cuando llegamos. Cuando regresó, apuntamos nuestros nombres y direcciones en un papel, y él se fue rellenando la información en nuestros credenciales. No nos preguntó nuestras razones por hacer el camino, pero al terminar de rellenar los credenciales, sacó una hoja informativa y empezó a hablarnos del significado del camino. Nos recomendó que leyéramos dos pasajes de la Biblia en las cuales habla del peregrinaje de Jesús y de los discípulos. Sobre todo, el cura nos dijo que una parte importante de hacer el camino es reflexionar sobre qué significa ser peregrino de Dios, que el peregrino verdadero es el que sigue el maestro, no el que se pone adelante. El peregrino verdadero confía en Dios para guiarle en el camino y para saber adonde tiene que llegar. Además, en el credencial en sí, dice que el credencial es sólo para peregrinos que “desean hacer la peregrinación con sentido cristiano, aunque sólo sea en actitud de búsqueda.” Para mí, aunque me gustaría decir que estoy haciendo el camino para motivos espirituales, la verdad es que me interesa mucho hacerlo como parte de la clase y tener la experiencia. Si lo hiciera más adelante, durante más tiempo y no para una clase, sería porque habría llegado a un punto en mi vida en el que quisiera reflexionar más sobre mi misma. De hecho, probablemente sería algo que hiciera con mi padre porque a él también le interesaría la idea de un peregrinaje para reflexionar sobre la vida. En este momento, sin embargo, lo veo como una introducción a lo que significa ser un peregrino de verdad. El tener el credencial en las manos ahora, hace más real el viaje que vamos a hacer y al ver las casillas donde pondrán los sellos, me siento entusiasmada para empezar.
Primera entrada: expectativas de la clase y el significado de la palabra “ultreya”
Para mí, esta clase encaja muy bien con la que tuve el semestre pasado, “Imagen cultural de España.” En esa clase, había un día cuando hablamos del Camino de Santiago y de Santiago como símbolo y mito. También, hablamos de la creación en España de varios mitos, una mitología creada por motivos políticos y culturales. La profesora nos presentó la figura de Santiago como una invención de la edad media, identificado sobre todo como “Santiago Matamoros,” quién bajó del cielo luchando contra los moros en un caballo blanco, según la leyenda. Creo que esta perspectiva parece mucho a la perspectiva que se ha tomado Miguel en cuanto a Santiago.
En nuestra clase, espero formar una idea más clara acerca de la historia de Santiago y su identificación con España, y también quiero empezar a comprender más profundamente el desarrollo del Camino y del peregrinaje. ¿Cómo ha llegado a convertirse en uno de los símbolos más importantes de España, cómo se construye la imagen fuera del país y qué significa para los propios españoles? Son todas preguntas que espero poder discutir en clase o a través de la bitácora. Además, creo que un tema interesante es la influencia del camino en la introducción de distintos estilos de arte y de arquitectura en la península. ¿Cómo se han influido la cultura española y el Camino de Santiago el uno al otro?
Después de haber estudiado la historia, las leyendas, la representación de Santiago, y el desarrollo de la importancia del Camino, el hacer parte del camino me parece una gran oportunidad para poder ver cómo es hoy en día, y para hablar con la gente sobre sus experiencias. A ver si, cuando lo hacemos, los peregrinos todavía utiliza la palabra “ultrella/ultreya” para saludarse cuando se encuentran en el camino. Además de ser un saludo, también era una palabra para animarse, para decir “Adelante” o hay que seguir adelante en el camino. También leí que fue el grito que lanzaban los peregrinos a su primera vista de las torres de la catedral cuando se iban acercando al final de su peregrinaje. Será muy interesante aprender cómo se ha evolucionado la cultura del camino en los símbolos, los peregrinos y sus motivos, la interacción entre peregrinos, etc. ¡Ultreya!